viernes, 26 de abril de 2013

Una casa que se calienta con dos secadores de pelo


En una cafetera eléctrica, para mantener el café caliente hay que dejar el aparato encendido. Pero si ese mismo café se mete dentro de un termo, entonces ya no hace falta consumir energía. Eduardo Arias vive en lo más parecido a un termo. Este carpintero navarro se ha construido en el valle de Roncal, en pleno Pirineos, una casa que ha conseguido certificar con el muy exigente estándar de eficiencia alemán Passivhaus. Toda una rareza en España, aunque mucho más común en otros países europeos. ¿Hasta qué punto se puede reducir el consumo energético de una vivienda?

No hay comentarios: